Una de las preguntas más esclarecientes que he visto es la que imaginé en mi cabeza. Sin importar cuántas veces te lo determines siempre estás en el limbo preguntandote "¿para dónde va la micro?"... sea esta una pregunta demasiado recurrente para cualquier tipo de situación es la que verdad llega a su destino en tanto en tanto cuando la duda del por qué haces lo que haces entra en cuestión.
A veces me pregunto "chucha weon (con aire de extrañeza)... ¿por qué hací lo que hací? ¿Querís llevarle la contra a alguien? ¿ estai' picao'? ¿o es lo que te urge hacer y lo que amas y que lo haríai' por el resto de tu no-patética vida (no es para nada patética: siempre llena de sorpresas)?"
La busqueda interior constante es lo que nos hace ser personas determinadas, o bien masoquistas, en realidad del punto que quieras ver es correcto para los dos tipos de personas (refiriéndome a gustos diferentes), sólo que el hecho de buscar en tus entrañas lo que te apasiona puede que nunca lo encuentres, o quizás está ahí pero no quieres aceptarlo ya que existen un millón de razones por la cual no hacerlo, o siempre ha estado ahí y nunca te haz dado cuenta.
En la encrucijada de mi vida he encontrado cosas muy valiosas, he descubierto lugares que sólo pocos conocemos y que lo hacemos especial para aquellos que lo han compartido alguna vez, he indagado en mi ser y lo que he encontrado es a mí mismo con un poco más de canas en el pelo, he encontrado valiosas amistades que no cambiaría por un millón de desconocidos que quieran conocerme, he encontrado a esa persona especial sin la necesidad de encontrarla... de hecho ambos cruzamos nuestros caminos por casualidad y resultó que esa coincidencia fue un factor, que derivó a la relación perfecta con dos candidatos imperfectos. Me preguntaron cual fue mi motivación para entrar a la carrera de música y yo les respondí "no es motivación, es amor. Eso es lo que me empuja a hacer lo que hago". Después de un tiempo me preguntaron el por qué iba en contra de la corriente en lo que respecta a los agentes externos a mi relación con mi hermosa mujer y yo les respondí "yo la amo y ella me ama de vuelta y sabemos que si el mundo está en contra de nosotros igual no apagará el fuego de nuestros corazones" - a veces mis pensamientos son tan poéticos que se ríen de mí... bue, la verdad es que no hay otra forma de decirlo -. El cuestionamiento es un oficio casi inevitable en el ser humano, que a veces trae consecuencias favorables como desastrozas, por ende aquello es una fórmula muy inestable que hay que tratarla con guantes de seda, pero sí el constante cuestionamiento no quiere decir que haya cierta duda con respecto a lo que haces, sino más bien un recordatorio del por qué lo haces... y es una ayuda para la mente ya que de vez en cuando se nos olvidan las razones de nuestros actos, y de nuestros amores.
A veces me pregunto "chucha weon (con aire de extrañeza)... ¿por qué hací lo que hací? ¿Querís llevarle la contra a alguien? ¿ estai' picao'? ¿o es lo que te urge hacer y lo que amas y que lo haríai' por el resto de tu no-patética vida (no es para nada patética: siempre llena de sorpresas)?"
La busqueda interior constante es lo que nos hace ser personas determinadas, o bien masoquistas, en realidad del punto que quieras ver es correcto para los dos tipos de personas (refiriéndome a gustos diferentes), sólo que el hecho de buscar en tus entrañas lo que te apasiona puede que nunca lo encuentres, o quizás está ahí pero no quieres aceptarlo ya que existen un millón de razones por la cual no hacerlo, o siempre ha estado ahí y nunca te haz dado cuenta.
En la encrucijada de mi vida he encontrado cosas muy valiosas, he descubierto lugares que sólo pocos conocemos y que lo hacemos especial para aquellos que lo han compartido alguna vez, he indagado en mi ser y lo que he encontrado es a mí mismo con un poco más de canas en el pelo, he encontrado valiosas amistades que no cambiaría por un millón de desconocidos que quieran conocerme, he encontrado a esa persona especial sin la necesidad de encontrarla... de hecho ambos cruzamos nuestros caminos por casualidad y resultó que esa coincidencia fue un factor, que derivó a la relación perfecta con dos candidatos imperfectos. Me preguntaron cual fue mi motivación para entrar a la carrera de música y yo les respondí "no es motivación, es amor. Eso es lo que me empuja a hacer lo que hago". Después de un tiempo me preguntaron el por qué iba en contra de la corriente en lo que respecta a los agentes externos a mi relación con mi hermosa mujer y yo les respondí "yo la amo y ella me ama de vuelta y sabemos que si el mundo está en contra de nosotros igual no apagará el fuego de nuestros corazones" - a veces mis pensamientos son tan poéticos que se ríen de mí... bue, la verdad es que no hay otra forma de decirlo -. El cuestionamiento es un oficio casi inevitable en el ser humano, que a veces trae consecuencias favorables como desastrozas, por ende aquello es una fórmula muy inestable que hay que tratarla con guantes de seda, pero sí el constante cuestionamiento no quiere decir que haya cierta duda con respecto a lo que haces, sino más bien un recordatorio del por qué lo haces... y es una ayuda para la mente ya que de vez en cuando se nos olvidan las razones de nuestros actos, y de nuestros amores.


