¿Les ha pasado algunas vez que están en la comodidad del hogar estando como ustedes lo desean... estudiando, viendo tele, conversando con tu hermano, tus padres, etc. Pero a la vez dentro de sus mentes sucede que hay una tormenta de pensamientos que no cesa? Esto es bastante curioso para mí, ya que siempre estoy atento cuando se dirigen a mi, o simplemente cuando me están conversando. Pero hoy fué algo distinto... no es que haya estado pensando en cosas íntimas o de esa índole. Francamente eso lo hago cuando estoy solo. Me ayuda a veces la soledad, en fin. Este caso en particular era que dentro de mi mente - no sé si los lectores vieron la película "Fuga", pero la mayoría de los músicos están constantemente escuchando música, y no necesitan un mp3 player o un cd player para realizar esta acción... simplemente el Soundtrack está dentro de la mente, como el personaje principal de dicho filme - había una incesante melodía que perturbaba constantemente mi concentración, luego de un par de minutos ya escuchaba un motivo, luego una maqueta (sample), en breve ya estaban todos los intrumentos seleccionados, las voces, los detalles, los adornos, la estilística, el estilo hasta finalizar con una obra tocada magistralmente dentro de mi cabeza. Siempre me han fanscinado las obras épicas, también las de carácter sacro como el Requiem de Mozart, los infinitos corales de J.S. Bach, que dentro de la imaginación del oyente se crea un mundo destrozado por el mal mientras escuchas de fondo algunas obras de estos compositores, o tal vez eso sucede dentro de mi cabeza(mee). A La infinita batalla entre el bien y el mal le sienta bien este tipo de obras, por eso es que siempre están dentro de las películas de ese estilo... tal vez dentro de mi propia mente hay una batalla, quizás no entre el bien y el mal, quizás entre qué elementos agregar y cuáles dejar. Con esto lidié todo el día, era algo más allá de mi control debido a que la obra que escuché en mi mente era tan maravillosa que era mi deber el prestarle atención y poder concretarla en el papel, cosa que es bastante difícil. A veces creo que es difícil poder estar con un músico ya que pocas veces se sabe lo que están pensando. Por esto les dije a mis pares en casa "¿Saben?, no estoy pescando, sorry que sea tan pa' la cagá, pero hay una obra en mi cabeza y necesita salir" Bueno, no lo dije con tanta elocuencia pero es mejor que redacte bien lo que quise decir. Y no paré en todo el día, tenía que salir,- se me olvidó - con suerte almorcé, y lo mas chistoso de todo es que llegué a la vil y maldita nada con ello, lo único que alcancé a cifrar fueron un par de compases y luego la melodía cesó. ¿Será que no está lista para salir? no lo sé, pero lo que aprendí - y creo que se puede introducir a todo lo que es la vida - es que todo se resuelve con paciencia, a pesar de que me falte mucha. Sin embargo no me achaqué ni amurré ni reacciones que tendrían todos los mortales - incluyéndome - más bien lo que hice fué prender un cigarro, buscar una taza de café, sentarme a tocar piano, y ¿qué pasó?, la música fluyó... como una mujer coqueta llegó a mis manos y a mi mente nuevamente... ¿Y qué hice? La guardé, junto con todas mis posesiones.Beleza
domingo, octubre 08, 2006
Tendré un Soundtrack en mi disco duro?
¿Les ha pasado algunas vez que están en la comodidad del hogar estando como ustedes lo desean... estudiando, viendo tele, conversando con tu hermano, tus padres, etc. Pero a la vez dentro de sus mentes sucede que hay una tormenta de pensamientos que no cesa? Esto es bastante curioso para mí, ya que siempre estoy atento cuando se dirigen a mi, o simplemente cuando me están conversando. Pero hoy fué algo distinto... no es que haya estado pensando en cosas íntimas o de esa índole. Francamente eso lo hago cuando estoy solo. Me ayuda a veces la soledad, en fin. Este caso en particular era que dentro de mi mente - no sé si los lectores vieron la película "Fuga", pero la mayoría de los músicos están constantemente escuchando música, y no necesitan un mp3 player o un cd player para realizar esta acción... simplemente el Soundtrack está dentro de la mente, como el personaje principal de dicho filme - había una incesante melodía que perturbaba constantemente mi concentración, luego de un par de minutos ya escuchaba un motivo, luego una maqueta (sample), en breve ya estaban todos los intrumentos seleccionados, las voces, los detalles, los adornos, la estilística, el estilo hasta finalizar con una obra tocada magistralmente dentro de mi cabeza. Siempre me han fanscinado las obras épicas, también las de carácter sacro como el Requiem de Mozart, los infinitos corales de J.S. Bach, que dentro de la imaginación del oyente se crea un mundo destrozado por el mal mientras escuchas de fondo algunas obras de estos compositores, o tal vez eso sucede dentro de mi cabeza(mee). A La infinita batalla entre el bien y el mal le sienta bien este tipo de obras, por eso es que siempre están dentro de las películas de ese estilo... tal vez dentro de mi propia mente hay una batalla, quizás no entre el bien y el mal, quizás entre qué elementos agregar y cuáles dejar. Con esto lidié todo el día, era algo más allá de mi control debido a que la obra que escuché en mi mente era tan maravillosa que era mi deber el prestarle atención y poder concretarla en el papel, cosa que es bastante difícil. A veces creo que es difícil poder estar con un músico ya que pocas veces se sabe lo que están pensando. Por esto les dije a mis pares en casa "¿Saben?, no estoy pescando, sorry que sea tan pa' la cagá, pero hay una obra en mi cabeza y necesita salir" Bueno, no lo dije con tanta elocuencia pero es mejor que redacte bien lo que quise decir. Y no paré en todo el día, tenía que salir,- se me olvidó - con suerte almorcé, y lo mas chistoso de todo es que llegué a la vil y maldita nada con ello, lo único que alcancé a cifrar fueron un par de compases y luego la melodía cesó. ¿Será que no está lista para salir? no lo sé, pero lo que aprendí - y creo que se puede introducir a todo lo que es la vida - es que todo se resuelve con paciencia, a pesar de que me falte mucha. Sin embargo no me achaqué ni amurré ni reacciones que tendrían todos los mortales - incluyéndome - más bien lo que hice fué prender un cigarro, buscar una taza de café, sentarme a tocar piano, y ¿qué pasó?, la música fluyó... como una mujer coqueta llegó a mis manos y a mi mente nuevamente... ¿Y qué hice? La guardé, junto con todas mis posesiones.
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1 comentario:
el oido del musico es algo demasiado extraño
últimamente ando escuchando música que no existe que raro .
es como que sientes que te llaman al celu y en realidad no es así.
no se si me estaré volviendo lokita,pero cada es más
así como en fuga la pelicula
la puede pasar esto a alguien normal como yo???
saludos
priscy
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